Hombre sentado en un parque con su teléfono y un nasobuco

Foto: Sadiel Me Be

Coronavirus en Cuba: Ayuda psicológica y repasos… solo si puedes pagar internet

Estas y otras iniciativas demuestran la importancia de entender el acceso a internet como un derecho y un servicio básico asequible a todos, tal como recomiendan organismos internacionales. 

Comparada con muchos países del mundo, Cuba se encuentra rezagada en acceso y nivel de penetración de internet y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). 

No obstante, personas e instituciones en la Isla han empleado la tecnología que tienen a su alcance para continuar sus labores y ayudar a quienes lo necesiten, en tiempos en que la vida parece haberse detenido por la amenaza del nuevo coronavirus.

Estas dos experiencias, reseñadas por medios oficiales cubanos, demuestran por qué el acceso a internet debe ser considerado por el Estado como un servicio básico asequible para todos. 

En días recientes, el Dr. Manuel Calviño anunció en el sitio oficial Cubadebate la creación de grupos de WhatsApp para brindar servicios de apoyo a la población en medio de una pandemia mundial sin antecedentes en el país. La iniciativa agrupa a profesionales de la Sociedad Cubana de Psicología y de varias instituciones académicas, profesionales y científicas. 

Se trata de cinco grupos con temáticas diferentes: Orientación a jóvenes, a personas que están fuera del país o con familiares en el exterior, a familias con niños, niñas y adolescentes, a adultos mayores o personas relacionados vinculadas con ellos, y a personal de la salud y los servicios que continúa cumpliendo sus funciones en escenarios de riesgo.  

Cada uno de estos grupos tiene como administradores a varios profesionales de la Psicología. Los chats se activan entre una y dos horas, de lunes a viernes, en diferentes horarios. Las mismas personas que participan establecen una especie de dinámica grupal a partir de sus preocupaciones y la guía de los administradores. En los momentos del día en que los chats grupales no permiten interacción, quedan disponibles los números de los profesionales al frente de cada grupo, a quienes los miembros pueden enviar mensajes. 

Bárbara Zas, coordinadora de esta iniciativa llamada Psico Grupos WhatsApp, comentó a YucaByte que los especialistas involucrados se sienten muy satisfechos con la experiencia. Según los propios participantes, “el servicio les ha resultado de mucha utilidad. Su calidad la evaluamos diariamente. Hemos logrado organizar temas en los cuales centramos el debate y eso ha resultado ser mucho más efectivo”.

En tiempos en que las tensiones y preocupaciones aumentan, estos servicios de ayuda y orientación psicológica a la población resultan muy demandados y beneficiosos.

Hasta el momento en los chats no participan grandes cantidades de personas y algunos miembros se retiran al poco tiempo de entrar, quizás porque la opción de escribir no está habilitada de forma permanente. No obstante, quienes participan logran establecer diálogos abiertos, a pesar de las limitaciones que impone una forma interacción mediada tecnológicamente y entre desconocidos. Varias personas permanecen conectadas, intercambian durante toda la sesión y expresan su agradecimiento a los psicólogos por la ayuda, la atención y los consejos. Otros lamentan que su acceso a internet no les permita participar de toda la dinámica. 

En la provincia de Ciego de Ávila, una profesora de Historia ha dado otro ejemplo de cómo se puede emplear la tecnología con fines sociales. 

A diferencia de otros países, Cuba no pudo utilizar la educación en línea como alternativa a la suspensión de las clases por el coronavirus. A causa de la baja penetración de internet en el país, el Gobierno tuvo que acudir a las teleclases, que a diferencia de la docencia en línea, no permiten la interacción entre estudiantes y educadores.  

Sin embargo, la profesora Yamila Ferrá decidió crear un grupo de WhatsApp para continuar con la preparación de sus estudiantes para las pruebas de ingreso a la Educación Superior.

Según contó a la emisora local Radio Surco, a través de esta aplicación y su similar cubana Todus, comparte a los alumnos los repasos y aclara las dudas que les surjan. 

 

 

Esta es una actividad que Yamila realiza con sus propios recursos, asumiendo el costo de una conexión a internet por datos móviles cuyo paquete más económico vale 175 pesos cubanos, en un país donde el salario mínimo es de 400 pesos (16 dólares estadounidenses). 

Estas y otras iniciativas demuestran la importancia de entender el acceso a internet como un derecho y un servicio básico asequible a todos, tal como recomiendan organismos internacionales. 

Aun cuando en los últimos años el Gobierno de Cuba ha avanzado en su “proyecto de informatización de la sociedad”, todavía los precios de conexión a internet resultan prohibitivos para muchos cubanos y las condiciones de acceso siguen siendo deficientes.

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