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Steve Marshall: de La Habana a la presidencia de RevoluGroup

Ilustración: Julio Llópiz-Casal

Entre finales de febrero e inicios de marzo de 2022, la empresa RevoluPay anunció que había encontrado una nueva forma de enviar remesas sin que estas pasaran por las manos de la cúpula militar del país, y que contaba con la plataforma y los medios para lograrlo. Desde entonces, la noticia ha despertado esperanzas y sospechas por igual, tanto en la Isla como entre los cubanos residentes en el exterior. Mientras unos prefieren darle un voto de confianza a RevoluPay -que a su vez pertenece a otra empresa de nombre RevoluGroup-, otros ven con malos ojos los vínculos que, al menos en el pasado, mantuvieron algunos de sus directivos con el régimen cubano. 

Las sospechas de varios miembros de la sociedad civil son solo eso, sospechas. Aunque no falta quien las crea suficientes para lanzar acusaciones de complicidad. Como sea, es comprensible que RevoluGroup cause duda en algunos, pues no son pocos los datos que, desde hace más de 25 años, relacionan a los directivos de la compañía con el régimen.

Quizás la figura más controversial en este asunto sea Stephen Anthony Marshall (Steve Marshall), la persona detrás de RevoluGroup, quien ha logrado levantar una serie de empresas relacionadas entre sí, las cuales tienen también como factor común los negocios en Cuba. Incluso, el origen de lo que hoy es RevoluGroup Canada Inc. (nombre completo del conglomerado empresarial y antiguamente conocida como CUV Ventures Corp.) se encuentra en la Isla.

Marshall descubre Cuba

El empresario inglés Steve Marshall llegó a Cuba en 1995. Ese mismo año, el Gobierno cubano aprobó una Ley de Inversión Extranjera, que significó el origen de las llamadas empresas mixtas. Vino de Rusia, donde, supuestamente, un amigo le había enseñado un borrador de dicha ley, la cual llamó su atención.

Al año siguiente registró en el país una oficina de su compañía Tour & Marketing. Según un artículo de la revista European Business (2005), para entonces el objetivo del empresario era ser pionero en un terreno todavía desconocido para los cubanos: el comercio electrónico. 

Marshall se percató de que el Gobierno cubano comenzaba a concebir la industria turística como la salvación de su economía, devastada tras la desaparición del llamado Campo Socialista. De ahí que en un inicio se dedicase a convencer a varios empresarios extranjeros de invertir en el negocio de la compra y venta online de paquetes turísticos en Cuba, un país donde la inmensa mayoría de su población no tenía ningún tipo de acceso a internet.

A finales de la década de los 90’, inició disímiles negocios en Cuba e instaló sus oficinas en la Marina Hemingway, al oeste de La Habana. Allí desarrolló su primer portal para comercializar paquetes turísticos, GoCubaPlus, que servía para realizar desde el exterior reservas de vuelos, hoteles y automóviles. El sitio, además, orientaba a los empresarios extranjeros que quisieran invertir en la Isla, por lo que funcionaba como una especie de consultoría.

De acuerdo a European Bussines, otra de sus empresas fue Real Estate Cuba, dedicada al negocio inmobiliario de lujo. En este proyecto Marshall invirtió unos 75. 000 dólares y logró atraer a compradores europeos de Medio Oriente. Para 1999, la publicación afirma que había vendido más de 60 pisos, casi todos en la zona residencial Miramar, por precios que oscilaban entre los 40.000 y 90.000 dólares.

La inversión de Marshall en el negocio inmobiliario consistió en la compra de una subsidiaria de la franquicia de propiedades RE/MAX. Sin embargo, la oficina central de RE/MAX International (que es una empresa inmobiliaria estadounidense de bienes raíces, con sede en Denver, Colorado) interpuso al empresario inglés una querella legal en 1999 por usar su nombre y su logo para hacer tratos con Cuba. Marshall no asistió a la cita del tribunal, lo que trajo como consecuencia que un juez estableciera en su contra una orden de desacato, es decir, que se exigía su arresto una vez pisara suelo estadounidense.

Una nota de Denver Post informó ese año de la causa levantada contra Marshall, y agregó que el juez responsable impuso también una multa de 1.000 dólares por cada día que el empresario continuara desafiando la orden judicial. Finalmente, en 2001, RE/MAX retiró su demanda.

A inicios de los 2000, Steve Marshall ya tenía comprados más de 200 nombres de dominios en internet relacionados con Cuba, los cuales sumaban decenas de millones de visitas anuales. También había logrado para entonces tener como clientes de sus negocios de marketing digital a varias cadenas hoteleras y a la marca Ciego Montero. Ya en 2004, de acuerdo a los datos presentados por European Business, el empresario inglés había logrado ingresos por más de 1.7 millones de dólares.

La publicación Yahoo!Life (2016), también ofrece información sobre los 11 años que pasó Steve Marshall en Cuba. El artículo menciona -como una de sus “exitosas” empresas- a Primeras Inversiones Internacional. Además de Marshall, la otra parte de esta empresa mixta era CIMEX, la cual fue absorbida por el conglomerado empresarial militar cubano Grupo de Administración Empresarial S.A (GAESA). Primeras Inversiones Internacional es catalogada como “la primera empresa mixta inmobiliaria aprobada por el Estado” cubano. La publicación, además, señala que Marshall fue parte en la empresa mixta Dimension W-Techunión entre la empresa Softel del Ministerio de Comunicaciones (MINCOM) y Primeras Inversiones Internacional– y que sus negocios de marketing digital contaron con la participación del Ministerio de Turismo (MINTUR).

Otra de las compañías de Steve Marshall fue  Digital Panorama S.A, surgida a finales de la década de los 90’ y cuya sede se encontraba en las Islas Vírgenes Británicas. La empresa era propietaria y operadora de sitios web relacionados con Cuba y ofrecía marketing especializado a negocios que desearan promocionar servicios o productos sobre el país caribeño, sobre todo los vinculados al turismo. A inicios de los 2000’, Digital Panorama S.A lanzó CiberSpaces, que, básicamente, también ofrecía publicidad a productos y servicios relacionados con Cuba en los sitios web de los que Marshall era propietario. CiberSpaces, al ser una división de Digital Panorama S.A, también tenía su sede en las Islas Vírgenes Británicas, así como oficinas en España y Canadá. 

La estrategia de Marshall con estas empresas, según confesó al boletín Cuba News, era manejar grandes cantidades de páginas web en varios idiomas sobre la Isla para obligar a los motores de búsqueda a posicionarlos en internet y así ganar tráfico. En otras palabras: a mayor cantidad de sitios web relacionados con Cuba que poseyera, más posibilidades tenía de que los interesados en viajar al país o conocerlo visitaran sitios de su propiedad. 

En el año 2000, un reportaje de The Washington Post señalaba: “mientras limita el uso privado de internet, el Gobierno cubano ha abrazado las posibilidades del comercio electrónico”. El texto, inmediatamente, hace alusión a Marshall, de quien dice que había ganado suficiente dinero en la Isla para decorar su oficina con llamativos muebles antiguos de los alcaldes de La Habana prerrevolucionaria y para donar un millón de dólares en medicamentos a la provincia de Pinar del Río. También informa que el empresario inglés invirtió 2.5 millones de dólares en siete cibercafés en sociedad con el Gobierno cubano, algunos de uso casi exclusivo para turistas (pues el precio por hora de conexión representaba casi la mitad del salario promedio de los cubanos) y otros en instituciones estatales. The Washington Post reconoció que las computadoras de los cibercafés de las instituciones estaban filtradas para solo permitir el acceso a ciertos sitios web culturales. 

En 2001, BBC News publicó un pequeño reportaje sobre la tardía llegada del comercio electrónico a Cuba, la cual iba, por supuesto, de la mano de Steve Marshall. Uno de los negocios del empresario inglés en ese entonces era Cuba Gift Store, un sitio web donde se ofrecía la posibilidad de comprar desde cocinas y refrigeradores hasta vino y joyas para personas que vivían en La Habana “y sus alrededores”. Dichas compras podían realizarse mediante tarjetas de crédito y, supuestamente, se le entregaban a los destinatarios en Cuba en un plazo de 72 horas. Cuba Gift Store, además, era parte de Digital Panorama S.A

Para 2004, según el boletín Cuba News, Steve Marshall era consultor de Velocicom, una empresa dedicada a la instalación de conexiones inalámbricas que operaba en Cuba, registrada en las Islas Vírgenes Británicas y financiada por inversores rusos. También de acuerdo a este medio, Marshall estaba entonces interesado en el negocio de la exportación a coleccionistas de peces tropicales y otras especies cubanas. 

De acuerdo a Yahoo!Life: “Mr. Marshall está muy bien informado sobre la idiosincrasia de los tratos con el Gobierno cubano y las leyes de inversión extranjera en Cuba”. Tal es así que, según RadioTelevisión Martí, el empresario era miembro de la Junta de Asesores para Inversiones en Cuba.

Tras 11 años residiendo en Cuba y levantando prósperos emprendimientos, Steve Marshall se largó. Sobre las causas de este hecho YucaByte cuenta con las declaraciones que ofreció en una entrevista Emilio Morales, presidente de The Havana Consulting Group & Tech y vicepresidente de RevoluGroup USA Inc.

Según Morales, Marshall pudo abandonar la Isla “a tiempo” y nunca más ha regresado. Esto le sirvió para escapar de la suerte que corrieron otros inversionistas extranjeros, como el empresario Stepehen Purvis, a quien el régimen confiscó todos sus negocios y mantuvo 16 meses en prisión. Otros de los afectados en el mismo período fueron Amado Fakhre (quien, junto a Purvis, era ejecutivo del fondo de inversiones Coral Capital Group) y los franceses Jean-Louis Autret y Michel Villand. Este último, por cierto, fue el creador de la cadena Pain de París, popular en Cuba por entonces.

Para 2007, según un artículo de RadioTelevisión Martí, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos había puesto en su lista negra al 80% de los sitios web de Marshall, los cuales eran acusados de ayudar a los estadounidenses a evadir las restricciones de viajes a Cuba y de generar recursos que el régimen cubano usa luego para reprimir a sus ciudadanos.

Un texto publicado por Red Voltaire indica que el bloqueo a los sitios de Marshall trascendió más allá de los conflictos entre Cuba y Estados Unidos. En 2008, la UNESCO tuvo sus encontronazos con la ONG Reporteros Sin Fronteras porque, según la primera, esta organización no contemplaba en su lista de Estados violadores de la libertad de expresión en internet a potencias del primer mundo, como Estados Unidos. Uno de los casos tenidos en cuenta por la UNESCO fue el del bloqueo de las páginas web de Steve Marshall, algo que recién había sido denunciado por The New York Times. Al Departamento del Tesoro se le acusó de tomar medidas extraterritoriales, sin embargo, vale aclarar que los sitios bloqueados (asociados a la empresa GoCubaPlus) tenían registrados sus dominios en territorio estadounidense

En el reportaje citado de The New York Times, Marshall declaró que no le interesaba el turismo estadounidense, ya que estos ciudadanos no podían viajar a Cuba. Curiosamente, años más tarde, su empresa Travelucion Media declaró especializarse en los requisitos específicos del turismo estadounidense, limitado por las leyes de Estados Unidos. 

En 2007, Steve Marshall llevaba ya un año fuera de Cuba. Por esas fechas, el boletín Cuba News publicó un texto en el que señalaba que los sitios web del empresario inglés parecían haber “desaparecido en el éter”. Sobre las sanciones, la nota hace referencia a la justificación dada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la cual consideró a las páginas web de Marshall como “nacionales de Cuba”, debido que éste era “el principal tour operador representante de la Agencia Receptora Ecotur S.A, perteneciente al Gobierno cubano”. 

En el texto, Marshall -quien residía entonces en las Islas Canarias, España- se negó a hablar sobre las sanciones. Sin embargo, declaró que el clima de inversiones había cambiado en Cuba (en parte porque el país había apostado su economía a las relaciones con Venezuela y China) y que su nuevo interés era invertir en Islas Canarias y en bienes raíces en Cabo Verde, África. 

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Otra de las empresas de Marshall fue Online Travel Management S.L (OTM), la cual surgió en 2005 y, básicamente, cumplía funciones similares a la mayoría de las otras empresas de Marshall entonces. Entre sus socios y afiliados se encontraban Tour & Marketing, CiberSpaces y Digital Panorama S.A, todas del empresario inglés .

OTM, en 2006, aparecía registrada en Islas Canarias, España. La empresa declaraba cubrir el turismo hacia, desde y en Tenerife, sin embargo, a través de “acuerdos estratégicos” tenía acceso a agentes locales de turismo en Panamá, Cuba, México, Nicaragua y Venezuela. No obstante, llama la atención que también aparece como desarrolladora de Real Estate Cuba, una empresa de Marshall dedicada al negocio inmobiliario.

Tras realizar una búsqueda en Google, encontramos detalles sobre los servicios de OTM y también algunas quejas al respecto. En 2009, por ejemplo, varios usuarios en Trip Advisor se quejaron del mal servicio de las páginas web de reservas online pertenecientes a OTM. Estos clientes alegaron que nunca les dieron los coches que rentaron ni les devolvieron el dinero ni contestaron a sus reclamaciones. En otro foro en internet de viajeros a Cuba, más usuarios recomendaron no hacer reservas por GoCubaPlus, OTM, VamosACuba, Havanatur y BonjourCuba, todas manejadas por Steve Marshall. Según lo expresado en el foro, desde estas páginas “no reservan nada, te cobran por adelantado y luego no te devuelven el dinero”.

No obstante, una página perteneciente a OTM (la cual redirige a Havanatur y permite hacer reservas online), aclaraba que la empresa no era responsable por “daños directos, indirectos, especiales o consecuentes” por el uso de su sitio web o de otros sitios con hipervínculos. Además, dijo que su función se limitaba a ofrecer información “tal cual” y “sin garantías de ningún tipo”.

Todo indica que las cosas no iban bien para OTM. Según el sitio eInforma, en el período 2011-2012 la empresa disminuyó su rentabilidad económica (-960,47%) y su rentabilidad financiera (-2032,33%), a la vez que aumentó su endeudamiento. La compañía se declaró extinguida en 2014 por “insuficiencia de masa activa y la extinción de la persona jurídica”. Curiosamente, la página oficial de OTM no se encontraba en funcionamiento desde años antes de su cierre. De hecho, el sitio prometía una “reapertura para diciembre de 2012” que nunca llegó.

En 2015, los sitios web que eran de OTM pasaron declarar que pertenecían a Travelucion, de la cual hablaremos más adelante.

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Fue durante el acercamiento entre la administración Obama y el régimen cubano que el inglés volvió con cierta asiduidad a la vida pública empresarial. Apareció por entonces en diversos programas de televisión hablando de las bondades de la Isla y de las promesas de prosperidad que traía el llamado “deshielo”. Steve Marshall hizo alusión en estos espacios a eventos a los cuales podían asistir los turistas en Cuba, a los autos clásicos que circulan por La Habana y, como experto en temas relacionados con Cuba, recomendó a los viajeros llevar efectivo, ya que el embargo estadounidense no permitía el uso de tarjetas de crédito en territorio cubano.

En televisoras extranjeras (incluyendo Rusia Today), Marshall señaló los avances del sector privado en la Isla, sobre todo de aquellos negocios de renta de casas particulares a través de AirBnB. También recomendó pagar taxis antes que rentar autos y organizar los viajes por la web, puesto que en Cuba era muy difícil y costoso acceder a internet.

En marzo de 2017, Marshall fue invitado al Capitolio, en Washington DC, por el congresista neoyorquino Adriano Espaillat y la Fundación Engage Cuba, la cual realizó durante varios años lobby político en contra de las sanciones de EEUU a Cuba. En la reunión, el empresario inglés discutió sobre las nuevas oportunidades que se abrían para empresas estadounidenses con presencia en Cuba como Google, Starwood Hotels, Carnivals Cruises, American Airlines y Jet Blue. Otro de los objetivos del encuentro fue coordinar una visita de representantes de empresas neoyorquinas a Cuba. Cuba Ventures Corp. se encargaría de las presentaciones y negociaciones posteriores a dicha visita. 

Apenas un mes antes, Steve Marshall fue invitado a hablar ante el grupo de inversiones The Oxford Club, en un evento realizado en Coral Gables, Florida. En la reunión, realizó una presentación sobre el aumento de oportunidades de inversión en la Isla, así como de la creciente expansión del mercado cubano. 

Travelucion, la empresa clave

De los negocios creados por Steve Marshall, quizás el más importante de cara a su crecimiento empresarial sea Travelucion Media (Travelucion S.L), fundada en 2011. Esta empresa fue, digamos, el pilar de lo que años más tarde sería RevoluGroup: una empresa de corte internacional, pero con orígenes y vínculos con la Isla.

Travelucion Media manejó unos 432 sitios web, en cinco idiomas, que desde 1997 estaban enfocados en la promoción del turismo a Cuba. Dichos sitios ofrecían reservas online de viajes, hoteles y resorts, golf, spas, restaurantes, autos clásicos, servicios de salud, entre otros. Otro dato: estas páginas en internet siempre redirigían a los usuarios al sitio web de Havanatur, otra empresa perteneciente a GAESA.

La nota antes mencionada de Yahoo!Life afirma que los ingresos de esta empresa se dispararon a raíz del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Quizás sea cierto. A un negocio encargado de publicidad y reservas online del turismo hacia Cuba, nada podía convenirle más que la política de flexibilidad impulsada por Obama, más cuando ya había tenido algún que otro problema por tratar con Cuba.

En 2015, Travelucion Media fue adquirida por otra compañía. Se trataba de MPH Ventures Corp., una empresa minera canadiense que se dedicaba a explotar yacimientos de grafito, molibdeno y oro. Según un artículo publicado por CNN, la adquisición fue gradual (20% y 80%) y se concretó por completo en 2016. Travelucion, que según el texto estaba registrada en Islas Canarias, España, era ahora una subsidiaria de MPH, la cual cambió su nombre a Cuba Ventures Corp. y se centró en el negocio del turismo en Cuba.

 De acuerdo a un artículo publicado en el medio Proactive Investors, el anuncio del cambio de nombre coincidió con la visita de Barack Obama a la Isla. Además, en esta movida empresarial Steve Marshall quedó como CEO y director de Cuba Ventures Corp, la cual pasaría luego a ser solo la “división especializada en Cuba” de CUV Ventures Corp. (también de Marshall). Esta última, más tarde, cambiaría su nombre a RevoluGroup. 

En 2017, Cuba Ventures Corp. publicó una presentación sobre sus inversiones y oportunidades de negocios en Cuba, la cual detallaba la carrera de Steve Marshall así como los méritos de Travelucion Media. El texto, además de confirmar la participación del empresario inglés en empresas mixtas vinculadas a CIMEX, el MINTUR y el MINCOM, promueve la inversión en dos terrenos que con el mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos prometían mucho: turismo y, sobre todo, envío de remesas a la Isla.

Algunos de los datos ofrecidos por la propia Cuba Ventures Corp. señalan que Travelucion Media proporciona reservas de viaje a través de Havanatur, Cubatur y Gaviota, es decir, con agencias pertenecientes a GAESA. Esta capacidad se traduce en que la empresa es poseedora de la “más amplia cartera de paquetes de turismo a Cuba”, lo cual, a su vez, influye en las ganancias. Solo en 2015, primer año del “deshielo”, los ingresos de Travelucion Media por cuestión de reservas online incrementaron en más del 150%.  

Travelucion Media aseguró entonces estar preparada para atender los requisitos específicos del turismo estadounidense, limitado por las leyes de Estados Unidos. También señaló que se especializaba en turismo de salud. Los servicios médicos en Cuba comercializados por la empresa incluían 252 procedimientos y tratamientos, entre los que se encuentran cirugías estéticas y tratamientos contra el cáncer. En este aspecto, las ganancias de Travelucion Media eran el 10% del costo de la reserva online de dichos servicios.

Actualmente Travelucion Media es una subsidiaria de propiedad absoluta de RevoluGroup. Además, controla unos 614 sitios web dedicados a la venta de viajes online. En su página web advierte que estos sitios, a futuro, se usarán para promover a RevoluPay.

RevoluGroup, por su parte, se especializa en tecnologías avanzadas que ofrecen servicios como reservas de viajes online, aplicaciones de pago móvil, recarga de teléfonos, pagos de factura, pagos de atención médica, pagos de juegos electrónicos, créditos online, seguridad de Blockchain, etc. En su sitio web, dice tener cinco subsidiarias de propiedad total en cuatro continentes. También afirma que RevoluPay es su producto estrella.

Gente con experiencia

Cuando MPH Ventures Corp. se hizo con Travelucion Media y cambió su nombre a Cuba Ventures Corp., dos personas con experiencia en el mundo de los negocios en Cuba fueron nombrados miembros de la Junta de Inversiones en la Isla de la nueva empresa: Alfredo Manresa Ruiz y Walfrido Sebastián Quiñones Bencomo.

Comencemos con el primero.

Alfredo Manresa, según un texto publicado por Bloomberg, es un experimentado gerente y profesional bancario. Trabajó entre 1989 y 2011 en el Banco CAM (Caja Mediterráneo), una entidad bancaria con sede en Alicante y presencia en varios países, incluido Cuba.

En la Isla fue gerente y fundador de la oficina del Banco CAM de 2003 a 2006. Excepto en su último año a cargo, logró que su oficina en La Habana fuese reconocida como la mejor sucursal internacional de la empresa. En su perfil de Linkedin, Manresa afirma haber atraído durante ese período a 26 clientes operativos y 50 privados, además de haber contactado con más 150 empresas y estudiado 75 nuevas oportunidades de inversión cada año.

Alfredo Manresa estaba en posición de tener contactos importantes dentro del mundo empresarial en la Isla, lo cual confirma una publicación de la Universidad de Alicante, España. Entre 2003 y 2004, esta Universidad desarrolló un curso de postgrado en Cuba, específicamente en conjunto con el Centro de Estudios Demográficos (CEDEM) y la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana. El objetivo declarado de dicho curso fue mantener contacto con empresas españolas radicadas en la Isla. Alfredo Manresa sirvió aquí como coordinador de los espacios de intercambio entre los participantes del curso y los directivos cubanos de Iberostar, Repsol y Meliá.

Para 2011, el Banco CAM se encontraba en quiebra, lo cual fue aprovechado por otra entidad financiera española: el Banco Sabadell. Este último terminó por adquirir al Banco CAM por el simbólico precio de un dólar. Desde entonces y hasta la fecha, Sabadell es un banco corresponsal con los tres bancos cubanos que no se encuentran sancionados por las leyes de Estados Unidos. Dichos bancos son los únicos en la Isla donde se puede enviar dinero mediante RevoluPay, justamente a través de sus bancos corresponsales.

Respecto a los inicios de Alfredo Manresa en Cuba Ventures Corp., Bloomberg aseguraba en 2017 que sería una gran incorporación “para los próximos tratos financieros e inversiones enfocadas en Cuba”, debido a su “conocimiento y experiencia del funcionamiento interno del sistema financiero cubano y regulaciones bancarias”.

Alfredo Manresa, quien vive actualmente en Barcelona, España, aparece como tesorero de una empresa llamada RevoluFin Inc. S.A, cuyo presidente es Stephen Anthony Marshall. RevoluFin está registrada en Panamá y dice dedicarse al servicio de plataformas de mercadotecnia para la promoción de negocios a nivel internacional, así como a financiar proyectos de empresas.

Manresa, además, aparece desde julio de 2018 como Administrador Único de RevoluPay S.L, que después cambió a RevoluPay EP S.L. Esta empresa, que es la subsidiaria de RevoluGroup en España, se encuentra inscrita en el Registro Mercantil de Barcelona y sitúa su capital social cercano a los 735.000 euros.

Por su parte, Walfrido Sebastián Quiñones Bencomo, jurista de profesión y graduado en Rusia, comenzó su carrera en 1981 como investigador e instructor penal, y también como abogado defensor ante Tribunales Militares de oficiales acusados de delitos. O eso dice su perfil en la red social Linkedin. Este puesto lo mantuvo hasta 1993, cuando pasó a ser abogado de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos (ONBC).

Durante su período como abogado de Bufetes Colectivos conoció a Steve Marshall, quien todavía radicaba en Cuba, y le sirvió como asesor legal. La pista de Bencomo se pierde un poco a partir de la salida del país del empresario inglés. No obstante, se supone que estuvo ejerciendo como abogado de la ONBC hasta 2013.

En 2011 se conoce que participó en un panel sobre delitos realizado en la Unión de Juristas de Cuba, que luego fue transcrito y publicado en la revista Temas. Vale decir que la intervención de Bencomo giró en torno a la necesidad de que se hicieran públicas las estadísticas sobre los delitos para poder diferenciarlos y a analizar sus causas e incidencias de manera independiente. También criticó el hecho de que no le fuese informado a la población que los delitos “de cuello blanco” en Cuba están muchas veces relacionados con las firmas y la inversión extranjeras.

Bencomo se sumó a Cuba Ventures Corp., con su viejo conocido Steve Marshall, y desde entonces se ha mantenido allí, siendo testigo del crecimiento de la empresa. En 2021 fue el encargado de incorporar otra subsidiaria de propiedad total a RevoluGroup: Revolu Pay México S.A. Actualmente reside en México, donde, según los objetivos de la empresa, busca introducirse en el lucrativo negocio de las remesas. Se estima que la nación azteca recibe cerca de 27 mil millones de dólares en materia de remesas anualmente.

Bencomo es también el creador del blog JurisCuba, dedicado a “elevar los conocimientos jurídicos de los cubanos”. En dicho blog hay varios artículos de consulta sobre temas como el matrimonio, el divorcio, la inversión y los procedimientos aduanales en Cuba.

Entre quienes conforman el equipo de RevoluGroup y son cercanos a Steve Marshall se encuentra Vito Echavarría, un periodista radicado en Nueva York y especializado en “el panorama de la inversión extranjera en el Caribe”. Actualmente es miembro del personal de Revolu Group USA Inc.

Echavarría cubrió durante la década de los 90’ temas relacionados con el entonces emergente sector de la biotecnología en las Américas. Posteriormente realizó diversas coberturas e investigaciones periodísticas centradas en Cuba, muchas enfocadas en acuerdos comerciales, inversión extranjera, acuerdos entre empresas de telecomunicaciones estadounidenses y ETECSA, y el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos de manera general. 

Al menos en una ocasión colaboró con la revista OnCuba, perteneciente al empresario cubanoamericano Hugo Cancio. En junio de 2017, Vito Echavarría escribió aquí un texto sobre las alianzas de Donald Trump con “los intereses cubanos de extrema derecha en Miami”, las cuales marcaron el fin de la política hacia Cuba impulsada por Barack Obama desde diciembre de 2014. 

Vito Echavarría también es reportero de la revista Cuba Standard, un medio cuyo objetivo declarado es brindar “información confiable y fáctica y un análisis perspicaz sobre la economía cubana”. Este medio, además, se plantea ser una fuente de información sobre el embargo estadounidense, así como sobre “otras restricciones y cambios [respecto a Cuba] a medida que ocurren”. El público de dicha publicación son las personas “que hacen negocios en y con la Isla”. Echevarría también publica en el boletín mensual Cuba News, que al igual que Cuba Standar pertenece a la empresa Cuba Media LLC. 

En abril de 2020, este periodista publicó un artículo en The Industry Standar (revista digital estadounidense que cubre temas vinculados con negocios y tecnología) sobre empresarios con negocios electrónicos relacionados con Cuba, entre los que se encontraba Steve Marshall.

Nuevas inversiones de Mr. Marshall

En 2018, el medio EconoTimes informó que Cuba Ventures Corp, como parte de CUV Ventures Corp (ahora RevoluGroup), adquirió el 10% de The Havana Consulting Group & Tech (THCG)

Pero ¿qué es THCG?

Se trata de una consultoría fundada en 2007, pensada para asistir a aquellos interesados en invertir en Cuba. Su trabajo, al menos como lo declara Emilio Morales, atiende la demanda de información de marketing y la investigación económica y de mercados respecto a los negocios de la Isla. THCG considera a Cuba como “uno de los mercados emergentes potencialmente más atractivos y prometedores que tendrá la primera mitad del siglo XXI”. Además, promete que, tras la salida del poder de la llamada generación histórica, llegarán nuevas dinámicas que cambiarán la estancada economía de la Isla.

THCG está conformada por un equipo multidisciplinario que la convierte en una suerte de think tank en materia de economía. Varios de sus integrantes cuentan en su currículum con trayectorias como académicos en universidades de Estados Unidos, Canadá y de países de Europa, así como con cargos en el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas, la CEPAL, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, entre otras. THCG también tiene en su equipo a periodistas que han trabajado en medios como Reuters, The Economist, Financial Times, Miami Herald Media Co. y BBC.

Cuba Ventures Corp. adquirió en 10% de THCG por un valor superior a los 76 000 dólares. Además, aceptó entre sus directivos a Emilio Morales, quien es ahora vicepresidente de RevoluGroup en Estados Unidos. Marshall pagó a Emilio Morales con la emisión de acciones en el capital social de Cuba Ventures Corp. y con más de 15 800 dólares en efectivo.

Las razones que movieron a Marshall a adquirir parte de THCG son simples.

“El conocimiento del mercado cubano actual e histórico recopilado profesionalmente, en posesión de nuestro nuevo socio de capital (THCG) es crucial para triunfar en este nuevo mercado”, declaró Cuba Ventures Corp. a EconoTimes. La empresa, además, calculó que el estimado anual de remesas a Cuba ronda los 3.6 mil millones de dólares, de los cuales 3 mil millones proceden de Estados Unidos, específicamente de Florida. De aquí su interés por tener una subsidiaria en Estados Unidos. Sin embargo, vale aclarar que, en estas declaraciones, la empresa de Steve Marshall abogó por unas relaciones comerciales entre emprendimientos estadounidenses y cubanos donde no intervenga GAESA. Cuba Ventures Corp. reconoció mantener “notables activos patrimoniales” ligados a la economía cubana, pero que no están domiciliados ni asociados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias ni al Gobierno de la Isla.

Según EconoTimes: “Los inversionistas astutos notarán que, si la economía de Cuba sale de su estado actual, invariablemente lo hará con capital e inversiones provenientes de fuera de la Isla. A medida que la economía de Cuba atraviesa esta transición, CUV Ventures y su división de propiedad absoluta Cuba Ventures Corp. mantendrán, lo que la gerencia cree, activos no cubanos enormemente valiosos e imperativamente importantes, que serán fundamentales en este período de transformación económica de transición.”

La movida respecto a THCG fue solo una de las tantas que realizó entre 2017 y 2018. Una vez Donald Trump fue investido como presidente de Estados Unidos, CUV Ventures Corp. adquirió acciones en International Business & Travel Opportunities, una agencia de viajes con sede en Florida que opera en la cuenca del Caribe y tiene autorización para operar viajes a Cuba. En 2018, además, compró acciones en Third Circle Publishing LLC, la editorial de la revista Cuba Trade Magazine, la cual cuenta con circulación en Estados Unidos. Ese mismo año adquirió acciones en Duales Inc., una compañía de envío de remesas a Cuba con sede en Canadá.

La persona detrás de International Business & Travel Opportunities es Víctor Pérez Ruiz. Originario de Cuba, Pérez Ruiz fue durante unos 15 años guía turístico en la Isla desde 1994. Trabajó en la empresa Havanatur y, según su perfil de Linkedin, en VaCuba (empresa de envío de remesas y paquetes a Cuba) y en la compañía de chárter Gulfstream Air, con sede en Miami. Además, aparece como presidente de la empresa Cuba Reality Tours & Travel Inc., la cual “diseña itinerarios de viajes” a los estadounidenses que deseen ir a Cuba, de manera que no violen las restricciones que al respecto impone Estados Unidos.

Por su parte, la revista Cuba Trade Magazine es una publicación mensual que cubre temas relacionados con “el comercio, los viajes y las inversiones entre Cuba y la comunidad empresarial estadounidense”. Su distribución alcanza a organizaciones como Engage Cuba, colegios y universidades estadounidenses y, por mensajería privada, a todos los miembros del Congreso de Estados Unidos. 

Marshall no ha tenido problemas para aceptar que su plan es construir, de forma gradual, una base de activos no domiciliarios en Cuba que, a futuro, podrían ser valiosos. Según declaraciones oficiales de su empresa, todos los proyectos apuntan a dominar el mayor número posible de flancos de negocios obteniendo activos que ni tienen sede en Cuba ni se asocian con entidades ubicadas en la Isla. Este plan, asegura, se basa en la promesa de “adquisiciones futuras sin precedentes, en caso de que mejore el clima político en Cuba”.

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