San Memero

San Memero: “la migración a Twitter fue el bum de los memeros cubanos»

Ilustración: Julio Llópiz-Casal.

La mayoría de los cubanos que conocen de él solo sabían hasta hace poco que se hace llamar San Memero y que la persona tras su perfil en Twitter gustaba esconderse en el avatar de un demonio barbudo y de esmoquin. Hoy, y porque él lo decidió así, sus más de 36.770 seguidores saben que se trata de Christian, un joven de 21 años. También ahora su público ha logrado ponerle un rostro humano.

Sin embargo, Christian pide en las entrevistas que no mencionen sus apellidos, aunque es fácil averiguarlo, ni la carrera que estudia, a pesar de que varios de sus memes hagan alusión a esta en primera persona. El anonimato parcial parece gustarle y, en verdad, ha sido todo un éxito en el contexto cubano. Junto a YoUsoMiNasobuco y Daikel DFC, el personaje de San Memero es uno de los humoristas en redes sociales más populares de la isla.

Sobre su carrera y el universo de los memes en Cuba, conversó con YucaByte.

¿Por qué usar un “avatar” y ocultar la identidad? ¿Es algo que responde a las maneras y los problemas de hacer humor en Cuba o se trata de una práctica tomada de memeros de otros países?

Es cierto que muchos cubanos en redes sociales utilizan perfiles con avatares y “nombres falsos”, por así decirlo, ocultando su identidad, ya sea por razones que van desde la política hasta el hecho de que, sencillamente, no se sienten cómodos mostrando su rostro. Sin embargo, vale la pena recalcar que este fenómeno es también internacional. Cuentas como la del Guarromántico utilizan personajes para crear su contenido. Yo, por ejemplo, a día de hoy, sigo usando a San Memero y no a Christian porque es una identidad ya creada, un personaje con el que cualquiera puede identificarse e, incluso, tenerle cariño.

¿Cuándo decidiste dedicarte a hacer memes escritos y cómo te iniciaste?

Fue por el 2015, cuando estaba la furia de La Intolerancia no la Toleramos (LINLT), que era una comunidad creada por Daikel DFC. LINLT nació de unas aplicaciones para Android con memes, cuando en la isla prácticamente nadie tenía internet. Luego pasó a ser una comunidad de Facebook donde cualquiera podía crear contenido y compartirlo. Recuerdo que llegamos a ser más de 30.000 en el grupo, algo que en aquel momento era una locura. Yo, por mi cuenta, ya hacía memes en el pre y, bueno, empecé a probar en las redes. Luego se me ocurrió una página de Facebook, que inicié el 1 de enero de 2019. Más tarde se me ocurrió el nombre, luego el logo. Nada fue muy planeado. Sencillamente, San Memero se fue construyendo por su público.

Sin embargo, el éxito te llega en Twitter. De hecho, la comunidad de memeros más exitosa de Cuba hace su humor con textos desde esa red social.

-Sí. El momento de la migración a Twitter, diría yo, fue el bum de los memeros cubanos. Andábamos todos en comunidades como LINLT o YoUsoMiNasobuco, donde todos sus integrantes hacían contenido de humor, ya fuese mediante texto únicamente, o mediante texto e imágenes. Más tarde estas comunidades se fueron disolviendo, aunque es mejor decir que se unieron para crear, según mi criterio, lo que puede ser la comunidad más grande en las redes dentro de la isla: Twitter Cuba. Aquí ya no solo somos memeros, sino que también hay youtubers, artistas, humoristas… vamos, como un solar que ha demostrado en varias ocasiones ser una gran familia, como fue el caso de la recogida de medicamentos en los momentos más críticos de la pandemia.

¿Cuáles son los principales referentes del humor que haces?

-Yo diría que la referencia que tienen todos los memeros cubanos de mi tiempo, incluyéndome, es Daikel DFC. Fue un factor clave en nosotros, tanto en el nacimiento de los memeros en Cuba como en la migración masiva de jóvenes a Twitter. Estamos hablando de que cuando él me convenció de entrar a la plataforma, una cuenta se consideraba “grande” cuando tenía poco más de 3.000 seguidores. Otra referencia para los “tuiteros memeros” fue El Cacique Urbano, quien llevaba ya mucho tiempo haciendo reír en la plataforma cuando nosotros llegamos.

¿Crees que de la misma manera en que ha aumentado el consumo de memes cubanos en redes sociales, lo ha hecho también el espectro de temáticas a abordar desde este tipo de humor?

-Al principio los memes no iban tan dirigidos a Cuba. Los temas principales iban desde el feminismo hasta situaciones cotidianas en la vida de cualquier persona, dentro y fuera del país. Pero poco a poco, quizás por el impacto de las noticias sobre lo que acontecía en la isla, se empezó a crear y consumir un contenido exclusivo para cubanos. Programas como Vivir del Cuento y, en su momento, Jura Decir La Verdad, le enseñaron a mi generación a reírse de lo que pasaba, de los problemas diarios del cubano, y también a hacer una crítica de esas mismas situaciones desde esta herramienta. Al final, como dijo Martí, “el humor es un látigo con cascabeles en la punta”.

Pero tocar temas cotidianos, incluso de relevancia social, desde el humor, puede molestar a algunos o herir sensibilidades.

Es cierto que siempre está “el sustico”. Al final, muchos temas que tratamos son bastante polémicos. A mí, en lo personal, hasta ahora no me ha causado problemas, aunque hay casos en que sí. La plataforma Twitter también es bastante permisiva. Creo que en casi dos años que llevo allí solo he sido baneado una vez.

¿Recuerdas por qué?

La verdad es que a estas alturas no. Pero sí te puedo decir que fueron 12 horas. Eso sí lo recuerdo porque las viví como si fueran eternas. Y respecto a la crítica, normal, me ha caído lo que le caería a cualquiera que va creciendo.

Christian, muchos creen que el humor tiene la libertad de burlarse de todo, mientras otros piensan que existe una responsabilidad y que no de todo puede hacerse un chiste. ¿Qué opinas de los límites del humor?

Personalmente, considero que el humor en sí mismo no tiene límites. Los límites los pone el público, que es quien determina qué humor consumir o no. Ahora bien, los memes, y el humor en general, se convierten en un problema cuando se usan para esconder o justificar el bulllyng, cuando atacas a terceros. Pero incluso eso también es relativo.

¿En qué sentido?

Pondré un ejemplo. Cuando eres mediático o conocido tienes que asumirlo: en esta nueva era digital saldrán memes sobre ti.

Christian, en Twitter pueden leerse varios debates en los que has participado, algunos de temas bastante delicados como el racismo, la homofobia y el humor negro. ¿No crees que aquí sí debe haber un límite para el llamado “humor negro”?

El humor, como he dicho, depende del público. Este es quien determina el límite para mí. Tanto como creador como público mi límite está en la ofensa directa y el bullyng hacia una persona. Por ejemplo, en temas como los trans y el racismo, un chiste de humor negro lo vería, incluso, si está bien redactado, como algo divertido. Pero cuando se hace un chiste sobre alguien en específico, por su condición tanto de trans, como de orientación sexual o color de piel… ahí está mi límite, en la mayoría de los casos. 

O sea, crees que puede rozarse un tema “delicado” de manera general, pero no puede enfocarse en alguien específicamente.

Exacto. El humor negro, a pesar de lo que muchos creen, no va de ofender o de sacar los llamados “cristales”. La esencia del humor negro es que la gente diga: “¿Cómo me puedo estar riendo de esto?” Si el objetivo principal es molestar a alguien, no se puede considerar humor. 

Pero aún tratando un tema “de manera general” puede haber gente que se sienta ofendida…

Ya eso es complicado. No importa el tema que trates, siempre habrá quien se ofenda. Las redes sociales son así. Hay demasiados puntos de vista y, mientras más alcance tenga la cuenta que publica, más personas ofendidas habrá. En estos casos hablo del objetivo principal del que publica es provocar, lo cual es muy distinto de cuando, sencillamente, se le ocurrió un buen chiste.

¿Crees que los memes en Cuba juegan un papel que va más allá del mero entretenimiento?

Sí. Los memes se han convertido, creo, en una de las fuentes de noticias más importantes en el país, actualmente. Muchos nos enteramos por memes de los acontecimientos, incluso antes de que tanto la prensa oficial como la independiente los exponga. Debido a la rapidez con la que se puede crear y publicar, los creadores tenemos que estar muy pendientes de lo que acontece en la isla y también saber filtrar la información falsa. Ser de los primeros en hacer contenido sobre algo siempre te da ventajas en cuanto a interacción y alcance.

¿Y qué piensas de esa frase tan repetida que dice que “el cubano siempre se ríe de sus desgracias”? ¿Puede ser eso una virtud?

Lo primero es que el humor da la libertad de decir cosas que quizás de forma seria nunca dirías. Por ejemplo, cuando una chica te gusta, puede usarlo para dejar caer uno que otro juego de palabras y ver cómo reacciona. De igual forma, cuando el cubano se ríe de sus desgracias está diciendo lo que de forma seria no diría por X motivos. Sencillamente, a mi entender, es la forma que hemos encontrado de desahogarnos y exponer lo que está pasando, lo mal hecho, lo que nos atormenta.

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