Bloqueo de internet en Cuba

Organizaciones internacionales advierten sobre apagones de internet en Cuba

La coalición KeepItOn, que reúne a 243 organizaciones, fundaciones y medios vinculados a la promoción de los derechos humanos, junto a la organización de defensa de los derechos digitales de usuarios en riesgo, Access Now, publicó un informe sobre los cortes de internet deliberados en distintos países durante el 2020. En el documento, el Gobierno cubano aparece como uno de los ejecutores de cortes del acceso a internet a sus ciudadanos con el objetivo de limitar la libertad de expresión, de acceso a la información y de asociación.

“En 2020, el gobierno cubano llevó su censura un paso más allá, bloqueando Telegram, WhatsApp, Twitter y otras plataformas de redes sociales durante tres días, evidentemente para silenciar una protesta poco común del Movimiento San Isidro”, explica el informe en su apartado dedicado a Cuba. 

“Cuba presenta un caso interesante porque el país recientemente liberalizó el acceso a Internet móvil (…) El cierre en 2020 muestra que si bien mejorar la conectividad puede conducir a un mejor discurso cívico, también se puede utilizar para organizar la desobediencia civil, lo que a su vez, puede provocar una respuesta del gobierno”, continúa.

El documento refiere, además,diversos reportes sobre el bloqueo a Telegram y a varias redes privadas virtuales (VPN) en la Isla, pero no ofrece mucho más detalles al respecto. Para aclarar estos hechos, KeepItOn envió una carta a la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S. A (ETECSA), pero nunca recibió respuesta.

El estudio realizado por Access Now y KeepItOn solo recoge un apagón deliberado de internet en Cuba, debido a la poca o nula información al respecto que pudo recopilar desde la versión oficial de los hechos. 

El “informe ciudadano”

Si bien Access Now y KeepItOn vieron limitado el alcance de su informe por la evasiva de ETECSA y el pobre acceso a información de primera mano de varias ONG relacionadas con los derechos digitales, bien podría hacerse una suerte de “informe ciudadano” que registre al detalle los apagones de internet ejecutados por el Gobierno.

La primera acción de censura digital en 2020 dirigida a todos los usuarios de la Isla ocurrió el 14 de octubre, cuando fue bloqueado el acceso a la aplicación de mensajería Telegram y a numerosas VPN.  

“La censura digital está aumentando en Cuba. A medida que las personas utilizan más el internet y las herramientas en línea para ejercer su libertad de expresión, las autoridades encuentran nuevos métodos para amordazar y controlar. Como sociedad civil, no podemos sentarnos a ver cómo se vulneran los derechos, debemos exigir que el gobierno de Cuba sea transparente y garantice un acceso a una Internet abierta y segura en todo el país”, dijo entonces Verónica Arroyo, asociada de políticas para América Latina de Access Now. 

 


 

El bloqueo a estas plataformas no es fortuito. Telegram, por ejemplo, es una de las vías usadas por muchos medios independientes bloqueados en Cuba para llegar a los usuarios de la Isla. Los VPN, por su parte, juegan también un papel importante como mecanismo de burla de la censura impuesta por el Gobierno para acceder a contenidos censurados en internet por cuestiones políticas. 

Aunque los reportes fueron algo aislados, en la noche del 26 de noviembre varios usuarios informaron de un bloqueo a redes sociales como Facebook e Instagram durante los minutos que duró el desalojo violento por parte de la Seguridad del Estado cubana a los huelguistas acuartelados en la sede del Movimiento San Isidro. 


  

 

 

 

 

Bloqueo de Youtube en Cuba

Minutos antes del allanamiento a la sede del Movimiento San Isidro el tráfico de YouTube descendió estrepitosamente en Cuba.

Entre el 27 y el 30 de noviembre, el Observatorio de Internet NetBlocks confirmó la interrupción parcial de varias redes sociales en la Isla. Según una nota de NetBlocks: “es probable que las interrupciones limiten el flujo de información de origen independiente de Cuba. El incidente sigue a tres días de servicio limitado y se produce en medio de protestas en La Habana de un grupo que reclama los derechos artísticos”. 


La intención de la censura impuesta a finales de noviembre era clara. En primer lugar, el Gobierno buscaba frenar el apoyo ciudadano a la concentración frente al Ministerio de Cultura de artistas e intelectuales que más tarde formarían el grupo 27N. En segundo lugar, la censura intentó frenar la divulgación de los métodos de represión a los que fueron sometidos en días posteriores buena parte de los protagonistas de la protesta.  

El 10 de diciembre de 2020, Día Internacional de los Derechos Humanos, NetBlock confirmó con datos en tiempo real la interrupción parcial de las redes sociales Facebook y Twitter en Cuba. En este caso específico, la actitud del Gobierno fue proactiva, ya que mediante la censura se propuso impedir nuevamente la socialización de iniciativas de varios activistas por los derechos humanos, así como ocultar los métodos de represión policial usados contra estos. 


Desde inicios de 2021, los usuarios cubanos han dado parte de dos apagones de internet en la Isla. El primero ocurrió el 27 de enero, a raíz de los actos de violencia policial ejercidos contra un grupo de artistas y periodistas que nuevamente se plantaron frente a la sede del Ministerio de Cultura para exigir libertad de expresión y de creación. 

El segundo corte de internet en 2021 sucedió el 12 de febrero y duró cerca de tres horas. Lo curioso de este caso es que, además de todo tipo de acceso a internet, se vieron interrumpidos los servicios de llamada y mensajería internacionales. De ese día también llama la atención el pronunciamiento de ETECSA, que generalmente no ofrece explicaciones sobre la censura esporádica o indefinida que ejerce sobre sitios y servicios en la web. 


“Informamos a nuestros usuarios que se presentó una interrupción técnica en los servicios de voz, SMS y acceso a internet. Los mismos se encuentran restablecidos. Rogamos disculpas por las molestias ocasionadas”, fue la escueta y vaga respuesta del monopolio estatal de las telecomunicaciones en Cuba. 

La cacareada apertura del Gobierno cubano a internet ocurrida en 2018 abrió la posibilidad de una articulación ciudadana sin precedentes en la Isla. Como respuesta, el poder político en Cuba ha ejercido un férreo control sobre el acceso a los contenidos que le parecen incómodos y ha demostrado una deliberada intención de impedir la organización de la sociedad civil en el espacio virtual. Los ejemplos anteriores son solo una pequeña evidencia de ello. 

“A medida que más cubanos usan datos móviles y el Internet para organizarse en torno a cuestiones sociopolíticas, podrían ver más desafíos en su capacidad para acceder a una Internet abierta, segura, confiable y accesible”, es la gran advertencia que lanza a Cuba el informe de KeepItOn y Access Now.

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